Ya se que el título podría significar perfectamente las instrucciones en clave para un espía ruso en los 70s, o una subrutina en el lenguaje de programación Befunge, pero no. Y tampoco me gusta el grupo “Nirvana”, no soy muy amigo del guitarreo precisamente. Y menos de los 90.
Por el contrario, el título describe tres elementos que conforman el sistema portátil que me he montado con el tiempo, fruto de estar rondando por el foro de auriculares head-fi.org. (Cuyo lema es “Welcome to head-fi, sorry about your wallet”, “Bienvenido a head-hi, lo siento por tu cartera”) .
El amplificador Leckerton Audio UHA-3 es una pequeña caja hecha a mano en USA que no sólo amplifica la señal entrante sino que también hace de conversor digital analógico USB, con lo que si lo enchufamos a un ordenador, lo detecta como tarjeta de sonido de forma que se encargará de convertir la señal en analógica usando sus circuitos de alta calidad y luego ofrecerla amplificada como si tuviera conectada una señal directa, por ejemplo la de un iPod.
No os imagináis la baja calidad que tienen las tarjetas de audio que se suelen incluir en los ordenadores. Ya no sólo por los componentes del audio, (los más baratos posibles) sino por el pobre aislamiento del resto de circuitos, que hacen que sobre todo tengan mucho ruido de fondo, además de la evidente pobre definición acústica.
Con esta cosa, se puede saltar uno todo ese horror.

El mío lo pedí en negro.
Aunque lo normal es llevarlo encima, para eso es portátil, y conectarlo al iPod o a cualquier otro player.
Para conectarlo, lo más lógico sería usar la salida de cascos del iPod y llevarla con un cable corto a la entrada de al ampli. Esto valdría, pero lo más óptimo es utilizar la señal de nivel de línea que existe en la base del iPod. Esta señal es mucho más interesante, ya que no pasa por el amplificador “vulgar” que tiene el iPod para mover los auriculares. Para sacar esa señal, evidentemente, hace falta un cable que conecte esa base con la entrada del ampli.
Y ese cable es el ALO Cryodock. 85 dólares que vale, ¡y eso que es el más barato! Menos mal que ahora está el dólar como está.
Es sólo un cable, con conectores con carcasa de plástico. Eso si, hecho a mano por un señor en USA. Solo los hace él en todo el mundo. Creo que es un cobre que… bueno, lo explica él en la web.
En total, el tenderete viene a quedar de la siguiente manera:
Más o menos, el tinglado en cuestión. (Foto de ALO Audio, también se puede conectar al iPhone)
Finalmente, la salida del amplificador se lleva a los auriculares. Evidentemente no valen cualquiera. De hecho hay muy pocos que sirvan para aprovechar la calidad del sistema. (Me refiero a auriculares in-ear, no de los grandes). (Podrían contarse con los dedos de una mano). En mi caso son los Etymotic ER-4P que tengo desde hace tiempo, aún no superados parece ser en lo que a claridad y fidelidad se refiere, según la mayoría de opiniones. En mi caso me gustan porque tengo más interés en el sonido que en la música, para otras personas que disfruten más con la música, quizá les interesen más otros modelos de doble o triple driver que hacen el sonido menos “clínico” pero si más musical, más mezclado todo en armonía. En ese caso los Shure SE530 o los Westone UM2 serían perfectos.

Los Etymotic ER4P. Si: hay que meterlos por las orejas hasta el segundo o tercer ribete de plástico ese.
¿Y cómo suena? Pues si con los Etys sólos ya pensaba que sonaba perfecto, esto abre una nueva dimensión más. Grabaciones antiguas o que antes sonaban anémicas, ahora suenan completas, y aparecen nuevas capas, y las que ya había están más definidas. Los graves son magníficos, sin ser “megabass”, ojo. Profundos y enormes, sin ocultar ninguna otra frecuencia adyacente. Los medios suenan mucho más líquidos aún que antes, y los agudos (y esto es ya más cosa de los etys) suenan finos como el aire. No hay estridencias, ni resonancias.
Un amplificador no es para “escucharlo más alto”, sino para que la señal original sea amplificada con la menor distorsión posible. Uno de los problemas de las salidas de auriculares “normales” de todos los equipos es que sus sistema de amplificación es perronero. El usar un ampli externo es saltárselo y amplificar con circuitería de más calidad.
Lo que realmente asusta, es que este “conjunto” que me he montado, AMPLI + CABLE Hi-END + AURICULARES… ¡es prácticamente lo más barato del mercado!, (¿cómo sonarán los caros de verdad?) es decir, que a partir de ahí todo son mejoras, y por debajo no hay casi nada. (Obviamente considerando el listón en un lugar apropiado, no estoy contemplando auriculares convencionales ni cables del todo a 100)
Pues nada, sirva este articulo como resumen del camino a seguir para quien esté interesado en el audio de calidad portátil, que todo esto tuve que aprenderlo durante bastante tiempo en foros extranjeros, aquí en españa esto es ciencia ficción, parece ser, siempre estamos igual.
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